Los Gobiernos provinciales de Bogotá y Santafé han iniciado el proceso de discernimiento, hacia la reestructuración. Después de trabajar entre ellas, extendieron la reflexión con la participación de los Consejos Provinciales Ampliados respectivos.

El 10 y 11 de abril iniciaron la reflexión con todas las Hermanas de las dos provincias. Con este propósito nos reunimos virtualmente el sábado 10 de abril, en el Encuentro dirigido por la religiosa Argentina, de la Congregación Siervas del Espíritu Santo, Hna. Adriana Milmanda.

La Hna. Adriana tiene amplia preparación en diversas ramas de las ciencias sociales y sobre todo ha vivido experiencias de inculturación en países de varios continentes.

El sábado 10 de abril, lo dedicó la Hermana a presentar el marco teórico del tema de la Inculturalidad, con el propósito de contextualizarnos:

Hizo algunas aclaraciones fundamentales que nos guiarán en el proceso de Revitalización y reestructuración, como lo denominó el XX CGA de Santafé de Bogotá, (cfr. P.15 a 19).

Los temas tratados este día, fueron:

1. Naturaleza de la Interculturalidad: Es un acto de Fe en la presencia de Dios en todas las culturas.

Es una confesión de la limitación de nuestras estructuras humanas. Las Culturas que nos habitan son tierra sagrada. Los dos elementos que existen en la cultura son: La cultura material, visible y la cultura no material, invisible. Las cinco características básicas de la cultura: La cultura se aprende; se comparte; se basa en símbolos; es un todo; es dinámica.

2. Las culturas son etnocéntricas en grados diversos

La Inculturalidad es una opción por la diversidad: Este proceso pasa por varios estados emocionales: Negación, Defensa, Minimización, Aceptación, Integración.

3. Diferencias culturales:

Las seis dimensiones culturales según Hofstede son: Individualismo vs Colectivismo; Distancia de la autoridad; Búsqueda de seguridad; Masculinidad (Rendimiento vs Cuidado); Orientación del tiempo; Libertad de gratificación. El significado de la palabra; Signos no verbales. Diferencias en los estilos de comunicación. Estilos Culturales de Resolución de conflictos. 

El domingo 11 de abril, la Hermana Adriana lo dedicó a la profundización de la Interculturalidad como camino de conversión personal, eclesial y social.

El llamado a la interculturalidad:

“El camino de Jesús y su conversión hacia la sensibilidad intercultural” “El Verbo se hizo carne”. Juan 1, 14

Jesús nació en un mundo con grandes rasgos de exclusión.

Para descubrir el proceso que siguió Jesús hacia la inclusión, la Hermana nos guio en una mañana de contemplación, que centró en tres íconos de la experiencia de Jesús:

Primer Ícono: Encuentro con la Cananea: Un encuentro transformador Mateo 15, 21-28

Jesús era “alguien de dentro” de la cultura judía y se comportó indiferente al comienzo; al escuchar la petición de la mujer respondió bruscamente con un dicho hiriente, racista: “No está bien tomar la comida de los hijos para dársela de comer a los perros”.

El etnocentrismo está allí afuera… pero está presente en cada uno de nosotros…listo a manifestarse cuando menos lo pensamos.

El mensaje de la historia es claro:

Como resultado de este encuentro con la mujer cananea Jesús creció en su propia comprensión de la inclusividad e igualdad radical del Reino de Dios.

Como E. Wainwright expresó: “Ella le enseñó a él, un reconocimiento que unía su visión a la totalidad con la de Dios, cuyo camino, cuyo sueño, Jesús habría de establecer en la tierra”.

Segundo Ícono: Diálogo con la Samaritana. Juan 4, 8-9. 19-27. En este diálogo el proceso es de otra manera: Es un encuentro transcultural donde se crean espacios alternativos. Se encuentran dos personas de diferentes culturas religiosas:

“Dios debe ser adorado en el templo” vs “Dios debe ser adorado en los lugares altos” A través del diálogo se llega a una forma alternativa y más inclusiva, de ambos: Dios debe ser adorado en Espíritu y Verdad” Tercer Ícono: La parábola del Buen Samaritano Lucas 10, 25-37

Jesús con su relato, invierte la pregunta del maestro de la ley y lo lleva a cruzar los límites de su posición privilegiada y seguir una lógica contracultural. Jesús llama la atención sobre las víctimas del sistema, las excluidas. Apunta hacia los extraños, presentando al samaritano como el ejemplo a imitar.

Conclusiones prácticas para nosotras. Interculturación es un término que nació en el campo social. Se da en el encuentro simétrico de diferentes culturas que al encontrarse se transforman en una nueva cultura.

Cuando una persona cambia de cultura, no entra en inculturación inmediatamente; se requiere un tiempo de conocimiento. La interculturalidad solicita, pide, un proceso de libertad para realizarse.

Se requiere CONVERSIÓN personal, comunitaria, social. Se habla del encuentro: se requiere que haya dos libertades que se vayan haciendo vulnerables entre sí. Espacios abiertos…

Resguardar, en el proceso de apertura, el respeto ante la tierra sagrada de la otra. Ser conscientes de los prejuicios que se pueden tener. Las heridas en este sentido necesitan mucho tiempo para sanar.

Cuidado y tacto. Favorecer los espacios de encuentro. Encuentro con lo diferente. Se necesita favorecer el encuentro desde la fe.

En este proceso urge pasar de la tolerancia para crecer en la búsqueda intencional de la Interculturalidad. En ella la diferencia adquiere valor; necesita que se busque conocer y descubrir ese valor.

La postura es querer buscar a Dios en lo diferente. Descubrir un llamado y una obra del Espíritu, desde la convicción, experiencia y apertura personal.

El verdadero proceso de la Interculturalidad deja emerger una nueva cultura E, donde cada una se siente al mismo tiempo, extraña y familiar.

El desarrollo Intercultural pasa de la mentalidad mono -cultural, hasta la sensibilidad intercultural.

Ocurre en muchos niveles que no se ve la diferencia en la otra cultura. Es un proceso que aparece con mucha frecuencia. ¡No vemos!

Al encontrar la diferencia se inicia el proceso de interculturalidad. Las diferencias existen. Necesitamos aprender a quitarnos nuestros zapatos y calzarnos con los zapatos del otro. Se exige Sensibilidad.

Debo comunicarme de tal manera que puedo ser comprendido desde los parámetros del otro. Hacerme consciente de prejuicios y estereotipos.

Encontrar la cultura E, exige salir de la postura etnocentrista. El Espíritu nos inspira y mueve hacia nuevos espacios de encuentro, de diálogo, libertad y misión.

Espacios de “ambos/y” (como en el ícono de la samaritana) donde somos llamados a aferrarnos a las preguntas y paradojas de la vida intercultural. Es encontrar la libertad de los Hijos de Dios.

En la parábola del Samaritano, Jesús describe esta experiencia así: El samaritano se identifica con el extraño y sale a su encuentro con un corazón misericordioso.

Hay una clave crucial implícita en la historia, que el doctor de la ley no dejó perder. Fue la compasión la que hizo posible y hasta deseable, este doble movimiento. El que asume “ser extraño” y puede ver lo que los otros no ven.

El llamado es ÚNICO y reclama ser respondido con una respuesta ÚNICA. El Encuentro con el otro es un Deber para con los excluidos que el sistema está generando: búsqueda comunitaria, que nos lleva a una conversión social.

H. Berta Graciela Acero Gutiérrez

 

La interculturalidad no se logra sólo con la interconexión de diferentes culturas, cada una quedando en lo que es. No se logra sin una experiencia, sin una certeza de que es un llamado del Espíritu.

En el Evangelio de hoy nos habla del sermón de la cena, el cual habla del amor, un amor como el que Jesús nos ha entregado, en decir, con más que palabras hacerlo con obras, Amor es cumplir los mandamientos de Dios porque quien ama a Dios cumple su palabra. Amor es seguir su llamado cristiano y vivir en su palabra siempre.

Desde que Jesús partió al Padre, desde que Cristo salió a nuestro encuentro y nos pidió que le siguiéramos, nunca ha dejado de acompañarnos. Gozamos de su presencia las 24 horas del día. “No os dejaré huérfanos… estaré siempre con vosotros hasta la consumación de los siglos”. Por eso en cada momento del día podemos invocarlo y dejar nuestras vidas en sus manos, porque Él es el único que puede salvarnos de todo mal y peligro.

En el Evangelio de Juan de hoy nos habla desde la verdad, En él aparece la pregunta de Pilatos, “qué es la verdad” ... Hoy leemos que “el Espíritu de verdad os guiará hacia la verdad plena”. La verdad es Jesús mismo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre si no es por mí”. El Evangelio de hoy nos prepara para pascua de pentecostés y abrirnos al amor y espíritu de Jesús, porque es Él quien nos llevara a la luz con su verdad.

Dios les bendiga en su maravillosa labor.

La Santa lectura de hoy nos narra cómo los discípulos apenas se estaban enterando de lo que realmente sucedería, por más que no quisieran que Jesús se fuera era necesario, era y es necesario el Cristo vivo, resucitado, vuelva al Padre. Es necesario que deje de ser en exclusiva el Maestro de los Apóstoles para que pueda llegar a su plenitud siendo el Maestro de toda la humanidad. Por eso en nuestra actualidad somos nosotros quienes debemos emprender un camino en su búsqueda, un camino guiado por sus enseñanzas, el cual nos llevará de nuevo a nuestro Dios Padre. Por Nuestro Señor Jesucristo.

En el Evangelio que hoy Juan nos comparte, observamos a los discípulos confundidos en los días finales de Jesús, Cristo se despide tratando de dejar un mensaje “Os dejo la paz de Dios y el amor del Padre”, Podríamos pensar que Jesús hacía referencia a la paz del mundo, pero en realidad es otra paz, esa que nace del alma y llega al corazón de los fieles, esa paz que nos transmite Dios cuando le amamos y adoramos con el corazón. Es este el impulso que debemos tomar para hacer siempre su santa y gran voluntad, cuando sintamos esa paz, cuando sintamos su amor puro, quizá sea la señal que muchas veces rogamos para poder cumplir con los mandatos de nuestro Santo Padre.

En el texto del Evangelio de hoy, es Felipe quien le dice al Señor: muéstranos al Padre y nos basta. Y quien recibe el reproche de Jesús: Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. En el Evangelio, Juan nos centra en la persona que es la Palabra predicada: Jesús, camino, verdad y vida. La despedida de Jesús desconcierta a los discípulos, no entienden dónde va ni saben cómo seguirle, aunque lleven ya mucho tiempo con Él.

Subcategorías

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Leer más