Jesús envía a sus apóstoles a predicar el Reino de los cielos, el Reino de Dios, lo mismo que él predicaba. Para reforzar su predicación les da poder de hacer milagros. Jesús está dispuesto a ser nuestro Rey y Señor. Nos pide que aceptemos con gusto su estupenda propuesta y le nombremos el Rey y Señor de nuestra vida. Es preciso permitir que guie cada uno de nuestros pasos.
Al final de las palabras que Jesús nos dice en el Evangelio de hoy, nos puede parecer que son palabras amenazadoras y algo que genere miedo, pero en realidad es una señal que advierte a quienes le rechacen y no permitan que su amor transforme sus vidas.
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Leer más