Hoy el Evangelista San Marcos nos narra el martirio de Juan el Bautista presentándonos varios personajes: Jesús cuya fama iba creciendo y que no dejaba indiferente a nadie, formándose cada cual una opinión sobre su persona.
Juan no era la luz, sino testigo y precursor de la luz. Predicaba la justicia, la conversión, la santidad, la verdad, la vuelta de los corazones y de las actitudes hacia Dios y Herodías no soportaba que un pobre harapiento le echase en cara su pecado, su no obrar bien.
Herodes, nos dice el evangelista, a pesar de estar viviendo fuera de la Ley de Dios, respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo. ¿Qué pasó pues para que dejando a un lado su aprecio por Juan ordenara matarlo?
No sirvió que Herodes escuchara a Juan pues al final le traicionó de una manera muy inesperada solo por quedar bien ante los demás, así mismo en nuestra actualidad encontramos personas que incluso, se traicionan a sí mismas, solo por quedar bien ante las demás personas.
Debemos tener muy claro y presente quienes somos y reconocer muy bien cuál y cómo es nuestra fe hacia Dios, para no caer en el error que cometió Herodes.

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Leer más